Jóvenes y cultura; desinterés o difícil acceso
Análisis de resultados
Igual que en la anterior encuesta sobre la educación analizamos la satisfacción de los jóvenes en relación con la universidad, en este post realizaremos el análisis de una encuesta, esta vez relacionada con la cultura.
Relacionar a los jóvenes con el desinterés cultural o el
bajo consumo de este suele ser muy común. Por ello hemos realizado una encuesta
a 155 jóvenes entre 18 y 25 años, intentando que fuese equitativo entre hombres
y mujeres, para analizar sus costumbres culturales y llegar a unas conclusiones
basadas en estas estadísticas.
Las preguntas quedan recogidas en
apartados como: qué tipo de cultura consume; cuánto tiempo le dedica; encuentra
algún impedimento en acceder a ellas; cuánto invierte económicamente al mes;
considera que las actividades culturales tienen un precio elevado; lugar donde
se informa de estas; y el grado de satisfacción.
Tras analizar los resultados
llegamos a realidades y conclusiones que pueden estar desvinculadas con el
desinterés por parte de los jóvenes hacia la cultura.
En primer lugar, se encuentran el
cine y la música seguido de la literatura. Estas son las opciones que más
consume la población joven. El teatro y la danza también tienen un porcentaje
alto, pero no llegan a alcanzar a los sectores ya mencionados. Una persona
considera que los videojuegos son cultura. Es curioso comprobar esto, pues no
pusimos restricciones ni definimos sobre lo que significa para nosotros el
consumo cultural. Entre los encuestados el 48,4% dedica tiempo diariamente; dos
o más el 29%; y un día a la semana el 13,5%. Datos positivos porque realizan
actividades habitualmente por gusto y por necesidades personales y no por
obligación.
Sobre el porqué del consumo de
ciertos sectores culturales y no otros nos llama especialmente la atención esta
respuesta anónima: Nos enriquece como
humanos, desarrollamos nuestra creatividad y nos hace transportarnos a otros
lugares y épocas entender otros modos de ver y entender el mundo. También
enriquece nuestra inteligencia emocional y nos permite entender lo que sentimos
o lo que sienten otros. La cultura es libertad, porque gracias a ella, no
dejamos que nos controlen.
Es muy revelador que pese a que el
54,2% de los encuestados encuentren dificultades para realizar actividades con
mayor frecuencia el 48,4% consiga hacerlo diariamente. Es decir, el esfuerzo,
constancia e intereses culturales predominan frente a la imposibilidad de
participar en tareas culturales.
Los jóvenes se informan de las
actividades culturales a través de Internet, plataforma donde suelen pasar su
mayor parte del tiempo en cualquier aplicación móvil. La publicidad aprovecha
esta oportunidad para incorporar anuncios sobre actividades que el algoritmo
recoge y puede ser de su interés. Las personas cercanas a los encuestados
también reciben un porcentaje alto, considerando así que Internet y los
allegados son las mayores fuentes de información hacia la población entre 18 y
25 años.
El nicho de población al que nos
referimos invierte de media de 20€ a 70€ al mes frente a la población de mayor
edad que puede llegar a invertir hasta 400€. Connota que muchos de ellos se
dedican principalmente a la cultura o incluso refuerzan para que sus hijos
acudan a extraescolares. Observamos que la cultura es un sector muy importante
dentro de la población y que no está ni olvidada ni abandonada.
Pero uno de los sectores que más
condiciona es la economía. La mayoría de la población joven no recibe un sueldo
mensual que le permita realizar frecuentemente actividades de esta índole
cultural. Es decir, el nivel adquisitivo es uno de los factores que más
condicionan el consumo.
Muchos de ellos insisten en el
día del espectador, que favorece la asistencia al cine, teatro e incluso
conciertos de música clásica o danza.
El Gráfico 3 aclara que el 88,4% de los encuestados consideran que las
actividades culturales tienen un precio elevado, independientemente de sus
ingresos. El 11,6%considera que no tienen un precio elevado. Dependiendo de los
gustos o del valor hacia las diferentes actividades la opinión se modifica.
Pues muchas personas con nivel adquisitivo no muy alto consideran que no tienen
un precio elevado, que es el precio que debería tener para poder valorarlo. Y
personas con alto nivel adquisitivo si que consideran que el precio es
desorbitado y que debería tener un precio menor para acceder con facilidad.
Para concluir, descubrimos que
casi la mitad de los encuestados, es decir, el 45,8% esta casi del todo
conforme y satisfecho con los productos culturales que consume. Esto puede
deberse a que cada vez la diversidad es mayor. La repuesta que damos a la
escasez de beneficios en el sector cultural es Internet. Pues cada vez hay
mayores productos online financiados tan solo con publicidad. Pero los sectores
presenciales tienen una escasa financiación, esto hace por tanto que los
resultados sean negativos. Los jóvenes no tienen desinterés. Los jóvenes tienen
difícil acceso.
Puedes seguir participando en dicha encuesta aquí.

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